El ‘expediente’: ¡las autoridades!
Lunes 20, abril, 2009 7:03Los galimatías en boga hace mucho tiempo en la sociedad dominicana (para ser generoso y no ‘pegárselo’ a un solo Presidente ni partido), son que “a las autoridades” o “al Presidente que venga” a resolver tal cual problema. He planteado que este es el milenio de la “palabra” para decir la verdad, para denunciar las lacras sociales (no de la “palabrería”, de la cháchara), en contraposición al “silencio” (no el silencio reflexivo, filosófico, productivo, de mi amigo filósofo Alejandro Arvelo); pero el silencio que apaña, ese “silencio que es poder”, como lo denuncia Eduardo Galeano, hoy en boga porque el presidente venezolano, Hugo Chávez, le regaló a Barack Obama, presidente de EEUU, el texto “Las venas abiertas de América Latina”, del ilustre uruguayo, pese a los ‘decires’ Álvaro Vargas Llosa, Montaner y Plinio Apuleyo.
El ‘silencio que apaña el poder’, digo, que no es sólo político, sino una “tensión” que atraviesa toda la sociedad, y el más pernicioso no es silencio que oculta, tal vez por miedo al delincuente barrial, o al disparador al prorrateo de alcaloides, sino a los grandes ‘jorocones’, como decía mi caudillo Juan Bosch, del contrabando, la evasión y el lavado, así como todas las inconductas de estos sepulcros blanqueados que se presentan ante la sociedad como ejemplos o epítomes de la moral y la bondad, y no son más que fariseos, el bando parricida, la caterva indecorosa depredadora del país ya sea mediante ser una parte de la partidocracia o de la clase gobernante falaz y ‘pirañosa’, que al mismo tiempo hace tuerta con el pago artero y corruptor a la jauría mediática.
El poder, pues, aunque incluye el político, no es sólo político, y el compromiso es, pues, decirlo todo: ¡romper ese silencio! Y lo otro (por ser dizque personal) tenerlo en dossier, para mantener un bozal a los ‘bocasueltas’ sin dignidad de la jauría sobornada que vive de la simulación y la doble moral. Y debo decir, que fuera de esta jauría mediática, los dominicanos dignos, honorables, honrados, de valor cívico y ético, son muchos más que los que apañan a parte o a toda la clase política que nos gastamos, que pone sus huevos en todos los canastos.
Autoridad y poder
Existe entre los dominicanos una confusión inducida por la tergiversación conceptual acerca de quién es la autoridad y por su discurso, los “confusionistas” de las cobranzas son fácilmente identificables.
En el programa “La Opción”, he tenido la oportunidad de que mis colegas de panel me permitan hacerles algunas preguntas a dos síndicos (por azar del PLD), que han sido Jesús Féliz, Santo Domingo Norte, y doña Hanoi, de San Juan de la Maguana, y como mis objetivos no pueden ser torcidos por el chalaneo, a ambos les pregunté cómo manejan las famosas “nominillas”. ¿Y por qué los otros comunicadores ‘independientes’ no preguntan a sus ‘panas’ alcaldes sobre el tema? La respuesta está en la mente de pocos entendedores: ¡la paga! Para mí ‘las autoridades’ ni son abstractas, ni están sólo en Palacio. Todo regidor, diputado, senador, síndico, es autoridad (y como tales, manejan una parte del poder), aunque no tengan la moral para ejercerlo, porque éste no sólo está en los que el Presidente pone a cargo de un departamento por un decreto. El día que tenga de frente al síndico de La Vega y al de Santiago de los 30 Jinetes, les preguntaré por las tres nóminas que manejan. No es Hipólito, ni Salvador, ni Leonel, quienes tienen que responder todas las preguntas, aunque Peña dijese que “los presidentes, en países como los nuestros, son emperadores sin corona”. Para mí no es así, la autoridad y el poder dimanan de la fuerza moral y del mandato popular, y por eso notarán que ningún presidente me invita a un viaje al exterior y me irradian a la hora que buscan un panel de entrevistadores.
No es por imprudencia, es porque el poder no resiste cuestionamientos debido a que en el silencio está “su fuerte”.
Autoridad real
El galimatías de que ‘las autoridades’ (que sólo apunta al Palacio) vengan a resolver, sin que nadie que sepa tú aportas a no ser el de ‘aspiradora’, está pasado de moda. Aquí todos tenemos responsabilidad con nuestra familia, con la lucha antinarcótica, con el adecentamiento social y judicial. Eso de fundar ONG para hacerse rico y ‘jurungar’ sin dar la cara, sólo los imbéciles y los beneficiarios se tragan esa conducta.
Hay que imitar al obispo de San Juan de la Maguana, monseñor Grullón Estrella, que en una carta pública, se responsabiliza de la supuesta sobrevaluación y las fallas de construcción de la Catedral de San Juan, pero al mismo tiempo refiere que esa obra es la única atracción que tiene el turismo interno de toda la zona y les pide a los detractores y denunciadores, que destaquen también que el obispado maneja 80 millones de pesos al año en evangelización y obras sociales, que los inmorales, digo yo, jamás han destacado en su denuncismo.
¡Eso se llama valor cívico, valor moral! No se puede negar que haya obispos y curas maleados (caso del presidente del Paraguay, F. Lugo, un hombre de unos 50 años que encintó a una menor de 16 siendo Obispo Emérito), pero la campaña rastrera y solapada que llevan a cabo contra el Cardenal, no es más que la muestra de la perversidad a que han llegado ciertos sectores políticos desesperados y sus adláteres de la prensa ‘libre’.
Por eso, reitero la invitación a dos distinguidos periodistas para entrevistarlos o que entrevisten. Si no acceden, los que creen en mi moral, ¡deben negarse a ser entrevistados por ellos! ¡Pero hasta la idiotez es libre!