El criterio ‘político’ del Sr. Camilo y Martí
Jueves 18, junio, 2009 7:36Cuando el casi insustituible Miguel Cocco fue reemplazado en la Dirección General de Aduanas por Rafael Camilo, éste último tuvo el atrevimiento de afirmar que eran lo mismo “porque los dos venían del camilismo (Corecatos) y eran como hermanos”. ? ¡Escupe para arriba y verás!”, dice mi santa madre y filósofa china preferida, Emperatriz Matos, con su maleta ya lista para partir hacia “el lugar sin límites”.
No ha bastado un mes para que el presidente Fernández vaya pensando en sustituir al Sr. del puesto, porque si el insuperable Miguel Cocco (uno de los izquierdistas más inteligentes del país), era un componedor diestro, discreto y un hombre generoso, que todo el mundo sabe que llevó al PLD al poder y que convirtió a las Aduanas en una tacita de cristal certificada por todos los países, incluyendo a los Estados Unidos, que lo soportaba por incorruptible (aunque nunca lo ‘tragó’ por sus ideas), hoy nuestras Aduanas están regenteadas por un buro-tecnócrata, que no sólo no hizo nada para que el PLD ascendiera al poder, sino que con él en el puesto aunque alardea de haber subido las y eliminados privilegios, las elecciones de medio término (que serán dentro de 9 meses) serían perdidas por los morados sin remedio, porque siempre he dicho que aquellos que nunca han estado en una esquina de la UASD con los “ojos desorbitados” buscando una cara conocida para que le dé un pasaje, no saben que “la miseria tiene cara de hereje” y carecen de sensibilidad social.
Eso le pasa al Sr. Camilo, quien no sólo ha creado un gran malestar entre los importadores, sino violando la santidad de los hogares de los periodistas (¡y tengo la moral y el derecho para decirlo públicamente y hasta para reclamarlo porque me he desollado la piel y la garganta defendiendo a ingratos, lo que ya está bueno!), enviándoles un alguacil, que cobra 600 pesos por acto (lo que es corrupción), para comunicarles que él les rescindió la publicidad en las Aduanas. El señor Camilo, no pudo ser más decente y llamar a la Consultoría Jurídica para que les comunicara su decisión a los comunicadores y ahorrar los 600 pesos del alguacil (que seguramente los compartirá con otros).
La oficina de Bidó Medina
¡A mí me importa lo que haga el tal Camilo porque soy un boschista sin cola que me pisen! ¡Pero él debe explicarles al Gobierno, al Presidente y a los peledeístas en general, qué hará cuando todas esas bocinas de la radio y la TV inicien su campaña mediática que restarán votos a senadores, diputados, regidores y síndicos, para las elecciones del 2010. ¿Por qué hizo esa torpeza propia de un verdadero comesolo? ¿Es posible la ‘gobernabilidad’, la cohabitación y el consenso que siembra el presidente Leonel, con acciones de este jaez de funcionarios como Camilo, que carecen de criterio político?
Si Miguel Cocco, Bosch y Leonel se han distinguido por algo, es precisamente por tener criterio político, que nunca les faltó a esos ilustres muertos y que le sobra al Presidente vivo. Presidente: ¡nombre ahí a Rubén Peña (a quien sólo conozco por referencias), o sólo “se oirá el crujir de dientes”, como dice El Libro!
El Gabinete Social de Alburquerque busca votos, mientras otros los echan con torpeza por las cañerías. Bidó Medina, debe pedir el listado de los que tenían publicidad en las Aduanas para que se determine con claridad si sólo a los que no son amigos del nuevo director les fueron rescindidos los contratos. ¡Jamás apoyaré a señoritos anti-boschistas, prepotentes y sin criterio político! ¡Nadie me callará frente al absurdo y la mediocridad, sobre todo cuando tengo mis spots bien claros y clasificados, y muchos los pasó de gratis! ¡En eso soy un Abrahams blindado! Cuando el bufete de los Castillo enfrentó a este señor por el caso Banínter, algo olí mal enseguida en la Superintendencia de Bancos.
Cuando el PLD sea derrotado, él, como burócrata que es, se irá a un organismo financiero internacional o, sencillamente, cambiará de chaqueta, como afirma Balaguer o se irá a una poltrona al sector privado. ¡Qué bruto el tío, Mano! ¿Y los peledeístas? ¡A oler donde guisan!: su objetivo debe ser sacar a ese individuo de las Aduanas, porque el griterío es general entre morados y los importadores.
Según se rumora, las recaudaciones han dizque logarítmicamente subido, pero al presentar a ‘Coquito’ como un inepto, voces dicen que la psicorrigidez provocará su desplome (y todo el mundo sabe que nadie me paga para escribir esto, comenzando por el propio Presidente, pero ya me estoy hartando de tanta ingratitud). ¡Los farsantes anti-boschistas tendrán que aprender a respetar o sabrán si “el gas morao pela”, como dice mi santa madre!
Martí y las mujeres
José Martí, el Apóstol de la Independencia de Cuba, era un ser excepcional que todo lo que hizo, según Bosch, lo hizo con elegancia y maestría inigualables. Diógenes Céspedes publicó un libro de José Martí en que hablaba de las mujeres en su vida y de la hija, María Mantilla, que tuvo con la dueña de la pensión en que se hospedó durante su estadía en Nueva York. ¡Nunca se desprendió de esa hija!
De una Antología martiana, editada en Buenos Aires, tomo fragmentos de la carta que Martí le envió a su hija desde Cabo Haitiano, el 9 de abril del 1895, tres años antes de su muerte: “Pasa, callada, por entre la gente vanidosa. Tu alma es tu seda. Envuelve a tu madre, y mímala, porque es grande honor haber venido de esa mujer al mundo. Que cuando mires dentro de ti y de lo que haces, te encuentres como la tierra por la mañana, bañada de luz. Siéntete limpia y ligera como la luz. A otras el mundo frívolo: tú vales más. Sonríe y pasa. Si no me vuelves a ver, haz como el chiquitín cuando el entierro de Frank Zorzano: pon el libro sobre la sepultura”.