Subero, aspavientos y alianzas
Jueves 30, julio, 2009 9:02“Un pueblo que no está hecho a la vida democrática puede ser confundido hasta el punto que sólo vea de la democracia el lado malo”.
–Juan Bosch–

Jorge Subero Isa, presidente de la Suprema Corte de Justicia.
Aunque estoy del lado de los que piden que la Sala Constitucional no sea integrada por miembros de la Suprema Corte de Justicia, he sostenido que Subero Isa es uno de los puntos luminosos del tribunal supremo y que esa SCJ no es la misma que regenteaba Polibio Díaz porque en el terreno judicial, como en todos, hemos avanzado mucho, aunque es osado decir con el amigo Julio Cury que ese avance se deba a la SCJ misma, pues sería una mezquindad negar el apoyo y la clarividencia de quien la constituyó en 1997: el Presidente Fernández, que no obstante el Consejo Nacional de la Magistratura estar formado desde las reformas del 1994, tuvo la valentía y voluntad política de convocarlo en 1997, lo que disgustó a Balaguer hasta el punto que los 16 jueces de la SCJ en su totalidad fueron fruto de una alianza PRD-PRSC, y después que un juez renunció, lo sustituyeron por Romero Confesor, ex Consultor Jurídico del Gobierno de Balaguer. Pese a eso, el Presidente Fernández (y también Papá HM) en lo único que no han apoyado a la Suprema como ella lo ha requerido, es en el monto del presupuesto reclamado cada año, pero en todo lo demás, esos jueces saben que ni les trazan línea, ni se les presiona, además se les complace en todo lo que han planteado al Ejecutivo y Legislativo.
Ahora, lo puntualizado más arriba debe ser dicho también porque debemos de dejar la maña de saquear la historia. La Suprema y la Justicia en general, pese a lunares feos, no es la misma de hace 15 años, como bien dice Julio Cury, pero no se puede dejar fuera el aporte de Leonel. (Milagros Ortiz y Peguero Méndez, del PRD; Aristy Castro, Néstor Contín Aybar, el primo Féliz y Féliz, del PRSC; el Presidente Fernández y Amadeo Julián –pro PLD–, conformaron el CNM que nombró esa SCJ).
Huelga decir que no estamos con el nuevo Código Procesal Penal y que hay cosas inverosímiles, como el caso de la jueza de Bonao que negó a los fiscales la orden de allanamiento de los organizadores de los desórdenes en que se mató a un infeliz e hirieron dos periodistas (porque era esposa de uno de ellos); y el acompañamiento de Marisol Vicens a Subero Isa a la Asamblea Revisora, que nadie sabe si estaba allí en función de “abogada ayudante” o jefa de la patronal Copardom; primero, porque ella no ejerce, ni sube a estrados; y segundo, porque esa visita tiene olor al drama hondureño. Es más: si es cierto que la SCJ llegó a un acuerdo respecto a la Sala Constitucional con la Asamblea Revisora, ¡ahí está la mano de Leonel! Entonces, ¡dejemos la mezquindad! Al César, ¡lo del César!; a Dios, ¡lo de Dios!, como dijo el Cordero.
Aguajes y aspavientos
Pericos nuevos y cotorras viejas mantienen un gay-trinar acerca de la democracia y los partidos que nos gastamos. No hay un día que trascurra en que no llamen decenas de individuos a programas de radio y televisión o salga una carta en los periódicos hablando de que los partidos no sirven, que hay que cambiarlos, que necesitamos una revolución, una fuerza moral y políticamente nueva que nos traiga el paraíso, el Jardín del Edén. Y los más fervorosos ni siquiera son los hombres y mujeres honrados del pueblo que salen a sudar a diario, sino una pequeña burguesía que vive de la trapisonda, el relajo, el desorden, la violación de las reglas morales y de convivencia, así como leyes adjetivas y consuetudinarias que norman la vida de toda sociedad organizada, sea avanzada o no.
La pobre gente del pueblo, que no tiene acceso a la aldea global, pues carece de TV-Cables y de computadoras, sólo oye los graznidos de estos cuervos, cuervitos y cuervazos y su “revolución de saliva”. Andan dizque en busca de un líder nuevo mesiánico o de otros líderes, pero cuando los postulan, viene la frustración porque ninguno rebasa jamás el 1% de los votos. No podemos negar que vivimos en una sociedad prebendaria y clientelista donde la mayoría de los militantes de los partidos tradicionales quiere acceso a un puesto en el Gobierno-Estado. Otros, prefieren el equilibrio macroeconómico con la finalidad de que sus negocios y empresas crezcan y se estabilicen, pero la mayoría viola las leyes ora porque abulten márgenes de ganancias, pagan por debajo del salario mínimo, imponen horarios de más de 8 horas a los infelices y no pagan horas extras; ora porque lavan dólares o recurren al contrabando. En fin: el 40% vive de falsificar lo que sea o vender lo que sea, incluidas las drogas, en perjuicio del otro 60% de la población. Si fueran verdaderos patriotas, hace tiempo que se hubiesen unido sin mezquindad y formado un partido con posibilidades (¿no eso lo dice su discurso?) para sacar el país del atraso y la pobreza. Algunos olvidan, adrede, lo que dice Nelson Encarnación: está la mancuerna al pecho. ¡Cada cual tiene relación directa o afectiva con su corrupto preferido! ¿Se acuerdan cuántas personas fueron al mortuorio de Florián? ¿No fue Caín que mató a su hermano Abel, según el Génesis? Parece que la utopía es vieja como el hombre… ¡Ay, ombe!
Alianza PLD-PRSC
Si la “Alianza Rosada” fracasó, pueden apostar lo mismo si las apetencias de los peledeístas intentan despojar a los coloraos en el 2010 de las senadurías de Hazim Frappier, Aristy Castro, Sánchez Roa, Félix Vásquez, “El Pollón” de Santiago (aunque no me simpatice), y demás posiciones electivas que ostentan. Es hora de pensar más en Bosch y el PLD que en uno mismo. Noecito no ganó en Barahona porque la JCE blanca le sumó los votos del PQDC y las encuestas dicen que el hombre es Eddy Mateo. A los coloraos la Sindicatura de Barahona, pues. ¿Yo? Pirata en mi mar azul…