Obama, Marranzini y ¡otra vez Luis!

Jueves 27, agosto, 2009 15:23

(Obvio hoy la sentencia introductoria de Bosch para decir lo siguiente, que cito de memoria: María Hortensia Lacau y Mabel Manacorda de Rosetti, afirman en sus textos ‘Español’, I, II y III, que los signos ortográficos son el punto, seguido y final; la coma; el punto y coma y el acento. El guión, la raya, paréntesis y corchetes, son ‘signos auxiliares de la escritura’)

Pese a los signos de recuperación que se notan en la economía EEUU, el complejo-militar-industrial, la oligarquía financiera y la poderosa industria farmacéutica, están derrotando a Obama, con una baja de popularidad de 70% a sólo el 49%. El consumo aumenta, las empresas de alta tecnología están en alza en la bolsa, la ayuda por ‘paros’ estabilizada, aumentó la compra de casas nuevas en Florida, San Diego, Nuevo México, Colorado, etc.; pero subió en 2.1% el gasto de defensa y armamentos, y el todopoderoso bloque republicano (lo mismo que cuando Hillary), paraliza la reforma del seguro familiar de salud. El ‘impuesto’ Robert Gates, sigue como secretario de Defensa, mientras Irak, Pakistán y Afganistán se continúan desangrando.

Obama ratifica al republicano Bernanke en la Reserva Federal, y como telón de fondo, el poderoso The Washington Post, arrecia su campaña contra Chávez acusándolo de dar apoyo a las FARC y constituir un peligro para la democracia en la propia Venezuela y en toda la región. “Es más de lo mismo”, dice el Dr. Euclides Gutiérrez Félix. Pese a ello, los que apostamos a la inteligencia y a la ‘audacia de la esperanza’ de Barack Obama: ¡nada perdemos! (esto fue escrito antes de las ‘reflexiones’ de Fidel Castro).

Celso Marranzini
La sustitución de Radhamés Segura en la CDEEE, que era esperada por amplios sectores que sólo ven los “apagones” pero desconocen los intereses y las complejidades técnicas de esa empresa, causó consternación en su equipo y muchos peledeístas. Pero lo más llamativo fue el rechazo de Segura a Secretario de Estado Asesor de Asuntos Energéticos, sin lugar dudas una posición codiciada hasta en EEUU (para quienes no tienen pretensiones políticas ulteriores), si tomamos en cuenta que la producción de energía es hoy la base y ‘talón de Aquiles’ de la economía mundial, desde China hasta Islandia.

El rechazo se explica por lo que Danilo Medina me dijo en una ocasión: “Artesano: este partido no es fácil; aquí todos creen que se ganaron su posición”. Anecdotario aparte, hay que decir que la sustitución de Radhamés nada tuvo que ver con Temístocles Montás, aunque la prensa reseñó que su desgracia se debió a una “campaña mediática” (que no fue pagada por Celso), se cuidó ñ¡cosa que no entiendo!ñ de mencionar a Nuria Piera.

Dicho esto, hay aclarar que Celso Marranzini, aunque venga del sector patronal, es un hombre sensato y aliado del Presidente Fernández en su proyecto de desarrollo, de echar el país hacia delante y, sobre todo, que ha hablado con absoluta franqueza no sólo del tema eléctrico, sino de cualesquiera otros, desde la dirección del Conep y desde su posición empresarial.

Hace un par de meses, entrevistado en “La Opción de la Mañana”, no tuvo empacho en decir lo que todos sabemos aunque otros ocultan: que la capitalización de la CDE comenzó en 1999, pese la Ley 141-97, y que el primer cuatrienio de Leonel no tuvo la culpa del descalabro energético, que se agudizó (pese a que arrastraba el lastre de los contratos leoninos de la época de Balaguer) a raíz del “Acuerdo de Madrid” que compró a Edenorte y Edesur quebradas; aumentó el tiempo de los contratos del 2005 al 2017 y tres centavos-dólar al kilovatio/hora, le dio a la Unión Fenosa las mejores 180 cuentas para que se cobrara U$430 millones y la convirtió en productora de energía, todo lo cual envalentó a los demás productores, complicó el cuadro, e impidió la inversión privada en el sector que fue cero en el 2008-09.

Don Celso declaró, además, que él no tenía planta, que no era productor de energía, pero que sí tenía un ‘transformador’ y que la potencia que él reproducía la revendía a otros socios del parque industrial donde funciona su empresa. No creo que en 7 años Radhamés lo haya hecho mal, lo que sí me llama la atención es que los mismos que fueron a protestar contra Radhamés y los supuestos apagones (con carteles y guitarras), también objeten ahora la designación de Celso Marranzini. Parece que el caos, la caverna, ahora con rostro de “alternativa de izquierda”, se camufla para confundir a los tontainas. Por eso, hay que darle a Celso el tiempo prudente para que ponga en práctica sus ideas a ver si vemos la luz al final del túnel. Y a los peledeístas (al oído): “Leonel no es pend…”, aunque lo aparente.

¡Otra vez Luis Abinader!
Los temas que salen diario se van acomodando en el banco de la memoria. El lunes, cuando le decía a mi amigo Luis Abinader que Leonel no podía hacer igual que Obama, que, según él, redujo U$27 mil millones al gasto, eso estaba escrito desde el viernes.

El fin de semana vi una entrevista con el economista mexicano León Bendesky en que afirmó que recortar 50 mil millones de pesos al presupuesto de México en plena crisis no resolvía nada, porque al final “quienes están son las gentes”. Que tanto Obama, con su política neokeynesiana de obras públicas, como la India y China (comprando materias primas), estaban gastando, no ahorrando. Que en México se pierden 600 mil empleos por año, PEMEX bajó en 27% sus ganancias; que el sector privado dejó de invertir un 20%, que esto no se trata de técnica, sino de economía política y que invertir 5 mil millones de pesos en obras públicas no significaba nada. De las 15 grandes economías, México y España, son las que están peores (según veo).

Puede dejar una respuesta, o hacer un trackback en su propio sitio.

Escriba un comentario

Spam Protection by WP-SpamFree