La Suprema, Norge y José Tomás
Sábado 21, Noviembre, 2009 6:46Al Dr. Euclides Gutiérrez Félix
Hay que decir, magistrado y amigo Jorge Subero, que algunos sectores del Estado, incluido el llamado Poder Judicial (porque hay que ser muy tozudo, muy insensible y muy altanero) para que la Suprema Corte de Justicia, bajo su digna gerencia, se dedique a proyectar dizque amplios planes de avance en base a sus logros de los últimos diez años ñque los ha habido y notables-, pero se deja de lado a lo fundamental que perturba el ánimo y aterroriza a los ciudadanos: la modificación del Código Procesal Penal y el amplio cuestionamiento a la idoneidad de los jueces que se han llevado el prestigio de la Justicia en los últimos tiempos, cuestionamientos hechos no por los beneficiarios de su balanza rota o desequilibrada, ni la gavilla mediática y parricida que ‘boronea’ con el crimen y el narco, sino por toda cabeza sensata que ha visto cómo el marco jurídico se engulle todos los días el país que todos soñamos con mejorar.
¡Qué distintas se ven las cosas desde las alturas de las poltronas o desde la ‘tábula rasa’ de los que lloran por Justicia! Drama diario de dolor e impotencia, pues apenas anteayer vecinos de Invivienda reclamaban Justicia en las calles porque una jueza apellido Brito condenó al victimario de una joven mujer y de su bebé de 8 meses, a dos años de prisión por porte ilegal de arma de fuego y lo absolvió por los asesinatos horrendos que cometió.
¿Hay algún artículo del Código Subero que le dé derecho a esa familia pobre a un abogado de oficio para que reclame en los tribunales durante lo que queda del proceso? ¿Con ese tipo de lacras a rastra y el C. Procesal Penal, copiado como un ‘chivo’ estudiantil de los que se cometen en una de las 47 universidades del país, es que se anuncian los rimbombantes planes de la Justicia para todos? ¿Y por qué no hacen una simple encuesta y preguntan a la gente y reforman y celebran luego?
¡En la opinión de la gente la Justicia está en el foso! ¡Eso es lo que hay que arreglar y celebrar! Todo lo otro es fuego fatuo, hoguera de vanidades, o lo que mi caudillo Bosch decía con frecuencia refiriéndose a ciertos jorocones: “Ese señor debe ser loco o sinvergüenza”. El magistrado Subero también se ha inficionado de la enfermedad balaguerista que sufre más de la mitad del Gobierno de Leonel: “Ni oye, ni ve, ni habla, ni entiende”. ¡Qué le vaya bien, Magistrado, y no se olvide de El Libro y de mi santa madre y filósofa china preferida (ya al partir de “este valle de lágrimas”)!: “En los postreros días sólo se oirá el crujir de dientes”.
¡Qué viva la farsa judicial y sus teatreros!
Norge Botello
Norge William Botello Fernández fue una de las figuras más admiradas en el PLD y el país, después de Bosch; además de que estuvo imbuido de la misión del prócer. Por el respeto que inspiraba, tenía una red de relaciones en todos los extractos de la sociedad y su paso por el gobierno fue fructífero, y ñque alguien me desmienta-, la Secretaría de Interior nadie la quería por anodina y desacreditada. Botello le devolvió el respeto y la dignidad. Pasó 5 años en la presidencia de la Cámara de Diputados durante la ‘cohabitación’ con Balaguer, y lo hizo con entereza.
De los tacaños, a lo Bosch, Euclides, Alburquerque, Botello no depredaba el erario, pero su mano izquierda resolvía muchos problemas vitales con sus ayuditas de 3 mil y 5 mil pesos a los compañeritos. Inteligente, porque sólo los inteligentes dominan la ironía, era uno de los últimos ‘mohicanos’ porque no conoció el ‘destape’. Como hombre honrado, como decía Martí, nunca ocultó lo que pensaba y las contradicciones naturales de los partidos, siempre expresó sus ideas aún cuando el coro estaba de parte de líder, don Juan. Sería imprudente ahora decir las cosas positivas que Don Juan decía de Botello, sobre todo que era “un hombre de acción”.
¡Pocos recuerdan la infamia de los Doce Años cuando en una jugada política rastrera lo quisieron inculpar, junto a Cheché Luna, por el crimen de Orlando Martínez! Fue secretario de Finanzas del PLD por muchos años y quienes conocíamos a Bosch sabemos qué pensaba de la secretaría de Finanzas del PLD con respecto a la del PRD. Ya pueden tener una idea de la confianza y el aprecio que le tenía El Viejo.
En un momento de crisis de todo, incluido los paradigmas, los peledeístas pueden enarbolar a Botello, quien en un período en que le hicieron al gobierno de Leonel más de mil paros ‘armados’, mostró revolucionaria y por amor a su pueblo, usó la “prevención” las tropas a recogían todas las gomas de los barrio para que ninguna madre llorara la muerte de un hijo. Terminó su vida reparando la inexistente Aviación Civil del país. Se reía de mis chistes con su cara ancha y sus ojillos de niño bueno.
Una vez me dijo que pasara por un regalo. Me emocioné. Era una chatita de whisky: ¡nunca he bebido whisky y ya había dejado la cerveza! En momentos de depresión, desesperanza y angustia, a los peledeístas todavía les quedan referentes. ¡El Comandante Botello es uno muy bueno!”.
José Tomás Pérez
Es otro. Lo conocí junto a otra pléyade de morados en el Capitán Máximo Cabral, V. Fca.: Alejandrina, los Sosa, Nazario, los Guerrero, Danilo ya era Activista, Taína, Rosa Salas, Aristipo, Leticia, J. Elsevif, Hugo. Luis Morillo, Bodden, D. Díaz, etc. ¡El más corajudo Intermedio donde nunca faltó sacrificio y trabajo! Manso, comedido, psicólogo, mercadólogo, ha apurado tragos amargos el PLD, pero como a Leonel, nadie lo ha oído quejarse. Es uno de los peledeístas de mejor imagen. Senador del D.N., secretario general, desde la CFI y hoy desde la posición de Norge, ha demostrado capacidad gerencial. ¡Falta el espacio! Vuelvo…