Jerónimo visto por Silvio; Chomsky, Montaner y la prensa

Viernes 11, diciembre, 2009 8:17

“La forma más extrema de censura es la muerte”
Sir Bernard Shaw

Don Silvio Herasme produjo una exégesis muy plausible de “En el nombre de Bosch”, de Joaquín Jerónimo. No tengo el texto, ni pienso comprarlo hasta que el autor me lo envíe (toy ‘crebao’ como el Casino de Neiba), pero noté algo bastante raro: Silvio dice que Jerónimo no explica por qué Bosch, en 1990, no aceptó el apoyo que le brindó Peña.

De eso y muchas otras cosas tengo la respuesta de labios del propio Bosch, pero las diré en un libro, más la razón de don Juan para rechazar esa oferta y por qué el PLD y sus simpatizantes salieron a “tomar las calles contra el fraude”.

No sé si don Silvio no quiso o Jerónimo no habló de ello, pero el PLD fue a las elecciones por primera vez en 1978, cuando ganó don Antonio y sacó 18 mil votos, que fue cuando Franco Badía blandió su discurso insultante de que Bosch era un “cadáver insepulto de la política dominicana” (símil que se le podría aplicar hoy al resentido, lleno de odio y cascarrabias que afirma que estamos en un narco-Estado, pero que la pandilla mediática que lo aúpa en vano se opone a la adquisición de los súper tucano, ¿miedo a quedar evidenciados?). Ni tampoco leí nada en la síntesis de don Silvio de las elecciones de 1982, cuando Peña ganó la Sindicatura y el PLD sacó siete diputados nacionales y 10 regidores sólo en la capital, entre los que se encontraba el propio Jerónimo.

Es cierto lo que Silvio afirma que dice el libro: para 1985-86 se discutió el aprovechamiento o no de las elecciones y dos de los abanderados fueron el propio Bosch, que ya había hecho aquella crítica de que en la Unión Soviética, el Comité Central de PCURSS sustituyó las bases del partido, el Buró Político al CC y Stalin al Buró Político, convirtiéndose en el árbitro de la vida del país; que por eso su método de estudiar la realidad y la historia era marxista, pero que no era lenninista porque no le simpatizaba “el partido único”.

Además, avizoró la caída del Bloque Soviético cuando dijo que el socialismo real estaba fosilizado y producía el peor carro del mundo, el Lada, con su industria estancada.

El otro entusiasta de ir a las elecciones a conquistar una parte del poder, era Danilo Medina, que ascendió al Vicesecretario General tras la salida de Alburquerque en 1984, sustituido por Lidio Cadet en la Secretaría General. Si eso falta, Joaquín debe ampliarlo en una segunda edición.

En 1990 los peledeístas y simpatizantes no salieron a la calle tras Bosch y su consigna del ‘fraude colosal’ hecho por Balaguer, y que imitaría a José Martí en Dos Ríos, porque –Bosch lo dijo siempre– Botello era un hombre de acción, “no un ideólogo”, y un personaje lo convenció de que el PLD tenía la mitad del Primer Poder, el Congreso, porque había sacado 12 senadores y 37 diputados, mayoría en la Cámara Baja y empate en el Senado porque sólo eran 24 provincias, y dio unas declaraciones contradiciendo al líder.

Ahí inició la cohabitación con Balaguer que lo llevó, no por ambición personal, sino por pragmatismo político, a 5 años como presidente de la Cámara de Diputados. Joaquín también debe buscar los datos o nosotros lo diremos en el libro que publicaremos.

Chomsky y Montaner
¿Cuál es más intelectual de Nöam Chomsky, creador de la Gramática Transformacional Generativa, con más de 40 libros escritos y tenido como una de las mentes más brillantes de los intelectuales liberales (sus oponentes le llaman de izquierda), o Carlos Montaner y Álvaro Vargas Llosa, que también han escrito libros; el primero, cubano nacionalizado español (y pronto lo veremos en otro país si sigue la crisis en España), y el segundo, instalado en Washington dizque con una fundación para la democracia y el desarrollo?

Éstos últimos son verdaderos simuladores que en nombre de una democracia y una libertad –que es verdad que las dictaduras de derechas y de izquierdas aplastan–, se oponen a las auténticas reivindicaciones y derechos de los pueblos desarrapados bajo el alegado de que los líderes se convierten en tiranos u obcecados populistas.

Chomsky es un aliado de los pueblos explotados y la más grande democracia, EEUU, él y Lyndon H. LaRouche, son tratados como parias y tienen censura en los grandes medios del stablishment, que los tratan como locos. Sólo la prensa extranjera y los medios alternativos los acogen, mientras los otros dos ganan millones de dólares difundiendo sus ideas por los medios ‘democráticos’.

Ellos son los creadores de la fábula de las armas químicas de Irak y de que Irán fabrica armas en Venezuela.

Puede dejar una respuesta, o hacer un trackback en su propio sitio.

Escriba un comentario

Spam Protection by WP-SpamFree