Los 30 millones de Obama; Clinton, ¡pura agudeza!

Jueves 24, Diciembre, 2009 5:00

“Si se hallase a un hombre que no pudiese vivir en sociedad o que pretendiese no necesitar cuidado alguno, no sería propiamente un hombre, sino una fiera salvaje o un dios”.-
Aristóteles

El presidente de EEUU, Dr. Barack Obama, consiguió los 60 votos del Senado para que 30 millones de estadounidenses (y residentes) accedan al seguro de salud. Quizás cuando estén leyendo esta columna dicha ley se haya aprobado. Lo que no lograron los Clinton, él lo ha conseguido, sin mezquindad. Es un gran logro del presidente negro y gran acto de justicia a favor de más pobres, además, una derrota a la poderosa industria farmacéutica y a las ARS.

Si logra, como se propone, que los bancos grandes ‘salvados’ socorran a los bancos de 44 estados en que micros, pequeños y medianos empresarios adeudan US$3.5 billones. Si reactiva el empleo (con su política neokeynesiana de crear empleos con las obras públicas de la infraestructura del país), pese que los economistas dicen que jamás se volverá al “consumismo” anterior a las últimas crisis, Obama tendría otro período en la Casa Blanca (Fonchy Tejeda, una de las personas más bondadosas que la vida puso en mi camino, me mantiene al día, desde NY, del debate de las ideas en el mundo de hoy (no puedo comprar, ‘crebao’ como el Casino de Neiba).

Me envió un artículo del intelectual boliviano Edmundo Paz Saldán: el racismo existía antes de los españoles por las diferencias  entre las diversas etnias amerindias; los europeos nos dividieron en castas. Evo, a quien apoyo, no es Mandela; y en vez de arbitrar la integración de blancos, mulatos, zambos, negros, etc., privilegia en el Estado la  hegemonía ‘indígena’. Esto no elimina los prejuicios y las mayorías de esas etnias siguen discriminadas, al tiempo que exacerba las contradicciones. ¡Craso error! Como es miopía tanto de él como de Chávez, la actitud ante Obama. ¡500 años tardó la caída de Roma!

La agudeza de Clinton
El ex presidente Bill Clinton, con su memoria asombrosa, expone sus ideas acerca del  mundo de hoy: democracia, crisis, conflictos y soluciones. Sus últimas ideas (nov-dic) recogidas por Peter Barker, de The New York Times y Susan Glasser, de Foreing Policy, en el “Institute Clinton Global”, Nueva York, donde reúne gobernantes, ex, intelectuales, científicos y personalidades de todo el globo: “La duración del terrorismo dependerá de que los sitios desde los que operan los grandes grupos sigan siendo países sin Estado. Los territorios en Pakistán y la zona fronteriza con Afganistán no son parte de un Estado centralizado.

Robert Kaplan ha escrito muchos libros sobre lo que pasa en el mundo actual y, si uno lee “Los confines de la Tierra” y otros libros que dicen que, de hecho, independientemente de lo que digan las leyes, nos estamos convirtiendo en naciones de megaciudades-Estado llenas de gente pobre, enfadada, sin educar y muy vulnerable en todo el mundo; que tenemos un montón de ‘Slumdog millionaire’. Si eso es verdad, el terrorismo –es decir, los asesinatos, los robos, las coacciones por parte de personas que no tienen la autoridad del Estado y que traspasan las fronteras de su país– podría acompañarnos durante mucho tiempo… el terrorismo necesita angustia y oportunidad para florecer. Por eso, una de las cosas que EEUU y otros deben hacer es tratar de ayudar a esas naciones-Estado a adaptarse a las realidades del siglo XXI para poder salir adelante.

Aunque parezca irónico, resolver el problema energético podría contribuir enormemente a reducir el atractivo del terrorismo, porque, si cambiamos nuestra forma de producir y consumir energía en el mundo, crearíamos oportunidades a la educación, los empresarios, obtener trabajo, participación de las mujeres y las niñas en situaciones económicas positivas en todos los niveles de riqueza nacional, desde los países más ricos hasta los más pobres. Hay que reunir a los pensadores más creativos en energía para que hagan su aporte, porque un mundo que está integrándose necesita tener una fuente de nueva actividad económica.

En los países más pobres, el hecho de poner la agricultura al día y conseguir que todos los niños vayan a la escuela, significa ya varios años de trabajo. Pero la energía podría proporcionarnos una década de increíble auto-descubrimiento. Expertos en energía inteligentes, como Amory Lovins y Paul Hawken, que llevan dedicados a esto 30 años, siempre han sabido que es imposible vender un futuro verde si no se demuestra que es bueno para la economía.

Identidad y religión
Debemos fijarnos en los grandes pensadores que han reflexionado sobre la cuestión de la identidad. Necesitamos hacer un esfuerzo para explicar y, si es posible, fundir teorías de la identidad que sean biológicas, psicológicas, sociales y políticas, porque en una era de interdependencia, queremos la tesis de Wright, queremos que haya más subsoluciones distintas de cero. Queremos que haya razón al decir que es posible conciliar la religión y la ciencia, reconciliar nuestras diferencias religiosas y políticas. Tenemos que respetar la duda. Si uno es religioso, eso significa por definición que existe una Verdad con mayúscula.

Para que eso funcione en un mundo de diferencias, hay que reconocer que existe una gran diferencia entre la existencia de la Verdad, con mayúscula, y la capacidad de cualquier ser humano de comprenderla por completo y traducirla en acciones políticas que se atengan totalmente a ella. Se trata sólo de aceptar la fragilidad humana. No se puede decir a un creyente que sea relativo respecto a su fe. Él cree que hay una verdad. Pero otra cosa, muy distinta, es que pueda conocerla y convertirla en un programa político. Eso es un acto de arrogancia”.

Puede dejar una respuesta, o hacer un trackback en su propio sitio.

Escriba un comentario

Spam Protection by WP-SpamFree