Peña, Salud y abogados de ‘oficio’
Sábado 2, Enero, 2010 6:33Peña tiene discípulos que no son tales porque no siguieron su ejemplo de honradez y parece que por lo que hacen y escriben no consideran que su “pensamiento” sea lo suficientemente orgánico, luminoso, para leerlo y estudiarlo y convertirlo en acción y en cultura ética. Se menciona al finado líder negro de los blancos, pero no lo citan. Por el contrario, rebuscan -esos falsos discípulos de Peña- a Juan Bosch, sabiendo uno que lo odiaban, para resaltar su ejemplo con la intención aviesa de echárselo en cara a los discípulos extraviados de Don Juan y a los boschistas. Es la moda hoy.
En todos los partidos se cuecen habas, pero en el PRD, pese a lo que dijese Juan Bosch cuando la ruptura en 1973, hay hombres que no tienen aristas por donde se les pueda agarrar y señalar como corruptos.
Como no soy alabardero de nadie, ni calumniador de oficio, sino que intento ser justo, ahí les van nombres que sirvieron a los gobiernos del PRD y no se han visto envueltos en murmuraciones, ni en corrupción: M. Ray Guevara, F. Moya Pons, E. Esquea Guerrero, Milagros Ortiz (si hubo indelicadezas en Educación, ella no las propició ni le dio cobijo), y Rojas Nina, que fue director de Autoridad Portuaria cuando J. Blanco, Diógenes Céspedes, Emilín Herasme, Bartolomé Moquete A., Néstor Matos, R. Flores Estrella, Najri, y muchos otros del CEN, y las direcciones media y baja.
No hay que recurrir a Bosch para buscar la “mala leche” y el rencor teniendo a un Peña Gómez que cuando dejó la Secretaría General recurrió al símil del Arzobispo Arturo de Meriño y dijo: “Bajo la Secretaría General, alta la frente, limpias y sin mansillas las manos del oro corruptor del peculado, desaparezca mi personalidad, vana y efímera, y que crezca la República grande e inmortal”. ¡Ningún ladronzuelo se expresa en esos términos! Tres hechos más vividos por mí, certifican la honradez del moreno: cuando inauguró a Güibia, siendo síndico del Distrito Nacional, colocó unos adoquines y unas mesitas para buhoneros, y cuando una de sus ex esposas (que en el cielo esté), quiso repartir algunas entre sus amigas, se lo impidió bajo el alegato de que su figura histórica podía ser empañada por esa acción. Más de mil veces Peña proclamó que no le interesaban los bienes materiales.
Una vez, ante la crítica de algunos periodistas, lanzó la acusación de que no tenían moral porque les había hecho millares de favores y muchos figuraban en nóminas del ayuntamiento. Quien escribe, le respondió en el desaparecido El Sol: “¡A mí no, Dr. Peña!”. Luego me dijo delante de testigos que están vivos, que no lo decía por mí. Y cuando le dije en 1994 -dentro de una limosina en Nueva York, en presencia de doña Peggy, Rafael Vásquez P. (Fiquito), Rafael Trinidad y Rafael Lantigua-, que había observado que todas las ayudas en cheques y efectivo que le habían dado, se las pasaba a Peggy sin siquiera mirarlos; respondió que él no bregaba con dinero porque era muy traicionero y que él estaba curado de ambiciones. Peña debe ser una fuente de ejemplo para los que se dicen ser sus seguidores ñal menos que sean fariseosñ predicando su honradez entre los blancos y el pueblo y dejarle a Bosch tranquilo a los peledeístas. ¿No les parece, hombres de poca fe?
Salud, Senén y Bauta
Senén Caba, el actual presidente del Colegio Médico Dominicano, no es un ‘rebusero’; es un hombre muy equilibrado y serio, formado en Cuba con gran sensibilidad social. No fue él quien golpeó al Dr. Lafontaine, del Moscoso Puello. Y Bautista Rojas Gómez, ministro de Salud, es bien conocido en Salcedo, por los médicos y en el PLD. Es un gerente diestro, eficiente y preocupado por sacar de la negligencia nuestro sistema de salud. Ambos han hecho un diagnóstico de la salud a final del año que difiere. Debo decir que no tenemos el ideal 4% del PIB para salud, pero que tampoco la situación es como la ‘pintan’ los eternos detractores, los impugnadores que a todo se oponen, pero aportan nada.
Los centros hospitalarios son más, mejor equipados y con más medicinas y es más el afán de controlar los horarios médicos. Sólo falta que el engranaje, don Senén, encaje y a cada cual por su capacidad y rendimiento, juegue su papel. Hay hospitales nuevos en Neiba, Juan de Herrera, Los Alcarrizos, Pensionados en el Ozama, billeteros, el Juan Bosch en La Vega, el Aybar (Morgan) con cuatro supersalas de cirugía robotizadas; hay más aparatos de diálisis; reconstruyen una Plaza de la Salud en Villa Mella; está el Senasa con un millón 400 mil en el régimen subsidiado; se ha modificado el Darío, el Musa, el Jaime Mota, el del IDSS de Santiago, el Cabral y Báez (sin importar lo que hablen).
¡En todo el país mejoran las instalaciones hospitalarias y las clínicas rurales! Faltan incentivos, horarios, escalafón, concursos, salarios dignos y responsabilidad, porque quien escribe no miente y tiene varios casos de gente que murió por negligencias imperdonables. ¡Hay que pensar en términos de pueblo, de país, y dejar el teatro politiquero!
Abogados de oficio
¿Cuál fue el último infeliz defendido por un abogado de oficio? ¿Quién ‘encuentra’ a un abogado de oficio? Los abogados de oficio, pagados por el Estado, son un fraude, igual que miles de maestros en nómina que no dan clases, ni nadie sabe de ellos. No hay ‘control’ de los abogados de oficio. Y si por casualidad algún fiscal o juez quiere ayudar a un infeliz y localiza uno, el abogado de oficio responde “que tengo demasiado casos y no soy yo el único que va a trabajar”. Son botellas. ¡Bien cancelados los llamados ‘abogados de oficio’! Si hay alguno viejo o enfermo, que se le pensione, pero la mayoría son vagos y gozan de buena salud. ¡Ah, tampoco ganan un caso, fuera de la fianza!