FFAA y PN, Código y Castañeda

Jueves 4, Febrero, 2010 9:00

Existen dos tipos de críticos: el que critica las lacras sociales, entuertos, mancuernas; en fin: lo mal hecho, no por paga, sino porque quiere que al menos sus nietos vivan en una sociedad mejor; y el que critica porque es un resentido, un atorrante, que todo –menos lo que él hace– está mal. Suele sufrir, para no irnos a la psiquiatría, psicología o la religión, de solipsismo.

Yo soy el centro, de lo que sea, pero el centro, ¡jamás el borde!, que es lo que somos todos, si acaso. El solipsismo hace trampas. Y vean este ejemplo: si las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, como un todo, no sirven, ¿por qué, entonces,  dedicas poemas a guardias y policías que fueron héroes o mártires? ¿Quiénes  eran los padres de los coroneles Caamaño y Fernández Domínguez? Los hombres son seres circunstanciales, finitos, contingentes, juguetes a veces de fuerzas que sobrepasan su humana condición.

He dicho –lo repito– que a medida que he ido conociendo las FFAA y la PN, más me sorprendo de la capacidad técnica y la calidad humana que he encuentro en  hombres de uniforme y  policías. Todos no son truhanes, psicópatas, sicarios, ladrones y matones. ¡Hay más heroísmo y entereza del que nos imaginamos en esos hombres! Fueron dos policías que detuvieron a ‘El Gringo’, quien les ofreció medio millón de pesos. En el libro de Soto Jiménez “Democracia, Defensa y Seguridad Nacional”, se descubre el perfil humano del “guardia”, los mismos “guardias con voz de fusiles”, de don Pedro Mir.

¡Todos tenemos un familiar guardia o policía!, porque aquí, como en EEUU, esos institutos son un medio para que  los desheredados de la fortuna lleguen no al rango, al robo, al abuso; sino a la profesión, a la familia digna, a la fortaleza del carácter, a la disciplina que jamás pudieron ofrecer el medio y la familia deshecha. ¡Claro que los politiqueros deforman y han deformado su misión! No sólo Trujillo o Pinochet; lo hizo Nixon cuando le pasó por encima a 62 generales y nombró a Alexander Haig jefe de la OTAN colocándole cuatro estrellas.

En Argentina, en Rusia, en EEUU, en Venezuela, en Honduras, en Cuba, hay policías y militares corruptos. ¡Y aquí también! Ahora bien: ¿quién no oyó a Vincho Castillo recordándoles a periodistas coge pesos, que el narcotráfico –como en Colombia o México, por ejemplo– venía inficionándolo todo, cobraría con mucha sangre? ¡Ah, que es un fabulador!, dice un macaco de Santiago. El único camino –y no hay otro– es hacer una profilaxis en esos cuerpos, creando departamentos de Asuntos Internos que hagan depuraciones y evaluaciones periódicas. Pero hay tener moral para hacerlo y denunciar con energía pero con base.

En síntesis: ¡jugársela!, pero no en genérico, en abstracto, que es el camino las sabandijas que se hacen de la vista gorda frente a las cartera de hijos que han pasado por funciones públicas  no puede venir de fuentes distintas concusión, el cohecho y la prevaricación. ¡Así, de sencillo!

¡Es el Código, Subero!
Gentes que uno cree pueden entender la complejidad, la crudeza de un problema, suelen tener una visión ‘naíf’, bucólica, brutalmente ‘light’ de lo que no lo es. Hemos oído a los abogados de una fugada del caso Agosto y de otra que está en prisión, que pedían la ‘garantía económica’ porque la libertad, el bienestar, es el “estado natural de los reos”, que la fianza era una forma de “preservar la vida de las apresadas”.

Uno de esos ‘letrados’ nadie le ha visto la placa desde que su defendida se fugó –al igual que Sam Gubson– y todos los días los sicarios “callan” a los que testigos de afuera, no así a los que están en prisión. El magistrado Subero, juez-presidente de la Suprema Corte de Justicia, clama porque no se “atropelle” a los jueces que serán sustituidos por el Consejo Nacional de la Magistratura (en lo que todos estamos de acuerdo), pero nadie habla del “atropello” a la sociedad de la enorme cantidad de casos archivados en la propia SCJ; o cuando, que ella los devuelve a lo manda a otra jurisdicción  manda a otros jurisdicciones y no precisamente por violación de los procedimientos, sino porque esa SCJ le teme a los intereses “especiales” o algunos jueces son sus sirvientes, y bata de ejemplo el caso  L. Almonte-Caraballo.

Ojalá los jueces  -algunos actúan así- sólo fallen de acuerdo a las leyes, pero debemos aclarar, y el Presidente Leonel debe intervenir porque para eso lo elegimos, el derecho a la vida, a la paz, a la tranquilidad, al sosiego no pueden ser posible con un Código Procesal Penal de los delincuentes -que no existe en Francia- y que según la  Procuradora Fiscal de Santiago de los 30 Jinetes, Jeny Berenice Reynoso G., sólo en esa ciudad, tiene a  2.300 delincuentes liberados por fianza o bajo palabra, que jamás han vuelto a firmar el libro, tampoco aparecen, y si aparecen, es porque los han sometido con otros nombres apresados in fraganti por los mismos delitos: robos, violencia, homicidios  y narcotráfico. “¡Nos llevó Júa!”, como dice la Vieja Empera.

La droga y Castañeda
El ex canciller mexicano, Jorge Castañeda, autor de “La utopía desarmada”, afirmó que EEUU no tiene interés en combatir la droga ni en México ni en ninguna parte, porque este problema lleva 50 años y USA ha resuelto problemas más complicados con menos tiempo.

Dijo que el presidente Calderón perderá la lucha que le declaró en el 2006 al narcotráfico porque la policía no puede con él, y ahora tampoco el Ejército, mientras la droga aumenta a diario en su paso por México, al igual que los muertos. Vincho es un diablazo. Ahora llega la respuesta de  porqué a Quirino no lo han juzgado en 5 años; porqué la renuencia a los 8 Súper Tucanos y porqué se ha ‘complejizado’ tanto el caso de Agosto. ¿Y fácil?, como dice el haitiano de Delis.

Puede dejar una respuesta, o hacer un trackback en su propio sitio.

Escriba un comentario

Spam Protection by WP-SpamFree