Estado débil y Código atraviesa gaznate del PLD
Lunes 15, Febrero, 2010 9:21“No puede haber salud allí donde no hay la casa sana en sitio sano, la comida necesaria y nutritiva, la ropa indispensable y las escuelas y las universidades donde se desarrolle la inteligencia”
–Juan Bosch, 1970–
La debilidad de un Estado se comprueba con crudeza inusitada allí donde lo plasmado en la Constitución -su Estatuto Político-, como derechos ciudadanos y la realidad vivida sean brechas cortas o largas. Si, tal y como se informó en estos días para sorpresa de la sensibilidad de doña Ligia Amada Melo -una funcionaria ejemplar en cualquier país o gobierno-, el 50% de los estudiantes universitarios abandonan las aulas y no terminan sus carreras, es obvio que estamos ante una sociedad plagada de problemas y un Estado que se respete debe moverse rápido a erradicar las caucas que prohijaron esa debacle.
No hay que ser científico social para caer en la cuenta que no es lo mismo una sociedad en que sus miembros hayan cursado lo educación primaria, que una en que todos hayan hecho la secundaria (las europeas, por ejemplo); ni ésta se iguala y la sociedad en que los mayores son profesionales universitarios ñcon las excepciones que confirman las reglas: retrasados, minusválidos, descarriados, etc.-, por problemas que haya, la última es sociedad ideal del mundo desarrollado. Esto es elemental, querido Watson.
La eficacia de los gobiernos se mide por la cantidad de felicidad que puedan suministrar a sus gobernados, a saber: educación, salud, deportes, empleo, vivienda, agua potable, arte, recreación, y algo indispensable: libertad, la cual no puede ser menoscabada, según Enrique Rojas, por ninguna argucia. En una sociedad democrática la única dictadura permisible es “la dictadura de la Ley”, y esto debe quedar claro para siempre. ¡Es el ideal sin importar como nos califiquen!
Cuando se lee de labios de las autoridades haitianas que el terremoto destruyo 5 mil escuelas, quienes no conocen a Haití podrían pensar que se habla de locales como el último que inauguró Melanio Paredes. ¡Craso error! De seguro que una gran cantidad de ellas tenían locales en casas alquiladas en condiciones precarias, sin agua ni fluido eléctrico, etc.
¿A quién se le puede ocurrir que un Estado colapsado puede construir escuelas como la Pilar Constanzo, la Perú, la Colombia o los centros universitarios de Bonao, Puerto Plata o Santiago? A lo que hay que agregar, aunque duela, que aquí habría más y mejores escuelas si no estuviera del por medio la corruptela y la putrefacción.
Y así, también los hospitales y demás. Los Estados no lo pueden todo, pero el que trabaja, se ve. Barack Obama, el presidente de EEUU, se quejó durante la campaña de la situación de las escuelas del Gran Hermano y del analfabetismo y la deserción escolar entre los estudiantes, al tiempo que aseguraba que USA vivía, en ese sentido, un verdadero retroceso.
Pueblo y enemigos
El pueblo dominicano tiene más enemigos internos que los demás, porque resaltan más lo defectos que los logros. Los pericos de la radio y la TV –fruto de la prostitución del espectro radioeléctrico que otorgó frecuencias por favores políticos, iniciada por el PRSC y continuada PRD y PLD– bombardean a diario toneladas de desinformación y la gran masa engulle ese basural propagado cuando no por verdaderos analfabetos, por delincuentes políticos.
Esa situación impide que la población se forme una idea clara de lo que es bueno y lo que es malo, y frente a este mal menor, los políticos saben que no pueden competir de tú a tú -y como lo “mas parecido a la política es la guerra,” según Don Juan-, recurren al clientelismo, asistencialismo, prebendalismo y compra de conciencias, esto último con la asistencia del Tribunal Electoral, pues se crearon una Ley para repartirse más de 1000 millones en cada campaña, dinero que debería ir a la aliviar la deuda social acumulada (por eso me opuse y me opondré hasta la muerte a esa ley deleznable).
Apenas ayer, 1996, mi caudillo don Bosch afirmó que el pueblo va a las elecciones como “mosca borracha por la propaganda” y que su concepto de “democracia” es que debe votar cada cuatro años. Con la capacidad de juzgar embotada, al pueblo se le mete gato por liebre y los que no pueden mostrar una hoja de realizaciones, se dedican a alborotar, a manipular y a contratan alcahuetes y publicistas para campañas sucias.
El mismo Fidel afirmó recientemente que todos los Estados actuales están anegados de problemas, pero los más débiles más corrupción, no pueden satisfacer lo consagrado en sus constituciones como derechos ciudadanos, produciendo en cambio pesadillas.
Por esas brechas: cobertura en educación, agua potable, vivienda, salud, carreteras, se pueden medir los malos y buenos gobernantes. Los aspirantes, desde regidores senadores y presidentes, deberían no llevarles programas a los votantes, sino andar por las comunidades no ‘movilizándose’, sino señalándole a la gente cuántos de sus problemas resolvieron con sus iniciativas desde cargos y curules o cuántos litros de güisqui quemaron sus galillos a costilla de ellos, los pendejos de esta película.
El gaznate del PLD
La Embajada de EEUU y su USAID ñque conste que Bosch ni los morados nunca les han caído tan bien como los blancos, pues ni embajadores les envían-, los técnicos jurídicos del PLD, del PRD y los ‘sociedacivil”, armaron su “muñeco” llamado Nuevo Código Procesal Penal, esperaron que Leonel se juramentará en agosto 2004, y ya en septiembre, ¡a correr su Golem, su ventrílocuo! ¡Ah, rabinos de Praga que saben! “Leonel: ¡nos matan la delincuencia, la droga y la violencia!”, vocean los blancos y el corro. ¡Esa espina en el gaznate si costará votos morados!