Castaños Guzmán, Norys Medina, Aquiles Julián y Euri Cabral
Lunes 22, marzo, 2010 8:18“Nuestro partido respeta la decisión de sus bases, de sus organismos de dirección y las decisiones de la Junta Central Electoral, también”.
–Orlandito Jorge Mera–
Repito que los Castaños Guzmán son de una de las castas intelectuales que nos gastamos (que en el país no pasan de diez); que se caracterizan por alto perfil ético reconocido por toda la sociedad, fuera del mezquino criterio de valoración de la mediocridad.
El presidente de la Junta Central Electoral, Dr. Julio César Castaños Guzmán, es un hombre al que el tribunal electoral no le deja beneficios ni en su salud ni en su bolsillo, porque con el ejercicio privado del Derecho –sigo su trayectoria hace tiempo y salió limpio de la Sub-Consultoría Jurídica Poder Ejecutivo, una especie de “caldera del diablo”– hubiera ganado decenas de miles de pesos y dólares. Acaba de decir lo que venimos martillando hace tiempo: el político no tiene una vida pública y otra privada. “Usted no puede ser un mal padre y mal esposo, y ser un buen funcionario público o un buen legislador”.
¡Y así es!: esa es una dicotomía que sólo los politicastros sin principios de poca monta creen que funciona, que hacen ola en nuestro medio. Y es bueno que lo recuerden desde la JCE, porque esa institución en tiempos recientes puso varias veces en peligro la salud política de la Patria y el Estado de Derecho que, quiérase que no, hoy –con todo y tránsfugas–, es más fuerte que nunca.
Si una institución como la JCE garantiza a los dominicanos, sin importar por quienes voten, que su voluntad jamás será adulterada debido a que descansa en manos confiables, insobornables (que aquí no habrá jamás “Fallo Histórico”), torceduras en otras esferas del poder, si eliminamos esas conductas “farisaicas”, hipócritas, pocos serias –sin importar que los compraditos del burdel de la política entiendan o no–, desembocaremos en un conglomerado humano de mayor calidad, deseo de todos los ciudadanos que se respetan. Sacar manzanas podridas del cesto, como dice Castaños Guzmán.
Si los verdaderos paradigmas, como el caso señalado, no se consumen en el fuego fatuo, tendremos lo mejor con –¡ninguna sociedad lo ha logrado!–, sólo los ripios de la condición humana y los frutos torcidos de la genética. Amén.
Aquiles Julián
Una vez le dije a mi padre que debió ponerme el nombre de Eurípides, Esquilo o Sófocles, porque si bien era cierto que hacía comiquería, por lo que la vida me había ofrecido, era más tragedia que comedia, la última, el fuerte de Aristófanes el griego. Ahora bien: el nombre de Aquiles ‘Julién’ –como le dice Diógenes Céspedes–, si está bien puesto.
“Aquileos, el de los pies ligeros”, narra Homero. Aquiles Julián es un gran ser humano, que, por demás, se ha elevado –pese a su apellido, viene de la pobreza– sobre su esqueleto y se ha convertido en un hombre de éxito. Una vez fue militante del PCD, pero como todo ser inteligente, recuperó su cabeza. Me sorprendió en los 80s., encontrarlo bajo una farola de la calle El Conde leyendo a Octavio Paz. Después, arrasaba con todos los premios de la joven poesía.
Publicista, mercadólogo, empresario; Aquiles ha triunfado en todo lo que ha emprendido. Buen consejero, sin resentimientos, ni envidia, ni odios, Aquiles está haciendo una labor de difusión cultural y de difusión de libros que no tiene parangón. Dos bujías inspiran la vida de Aquiles: la literatura y la libertad; la última, según el filósofo y psiquiatra español Enrique Rojas, no puede ser menoscaba por ninguna argucia, ni por ninguna utopía.
La condición natural de los seres humanos, es vivir en libertad, asumir su mismidad desde realidad cultural y proyectarse a la multiplicidad de culturas que pueblan toda la tierra. El libre criterio no se negocia. ¡Eso distingue a los auténticos intelectuales! Los demás, son simples arlequines. Aquiles lo sabe y lo practica.
Norys, Vicente Noble
Vicente Noble es el “escudo morado del Suroeste”. En varias oportunidades, el Dr. Peña Gómez se quejó de que “ese pueblo no es fácil; cada vez que llegamos nos reciben con una lluvia de piedras”.
Eran bellaquerías de unos tales Luis Lolote y Boloi, que eran reformistas emocionales. Pero el PLD ganó en 1990 sólo en Vicente Noble y Hondo Valle, aunque los hermanos del PRSC y Dagoberto, dañaron el Registro Civil de Tamayo, donde el PLD nunca gana porque esos libros están llenos de declaraciones de haitianos, a tal extremo que la Oficialía de Vicente Noble la quemaron dos veces.
Alfredo Dotel rompió el hielo con la Sindicatura en 1990. Rafael Vargas fue suplente de diputado en 1963 y hoy es diputada Ruddy Méndez (Ñiñín). Faustino Jiménez, de Inazúcar, y quien escribe saben que el PLD en V.N. tiene dueños. Es de mal gusto que quemen los afiches de Norys Medina. ¡Los peledeístas no hacen eso! El Congreso del PLD viene en camino y advertimos a los que están haciendo eso, si es que son del PLD, que lo pagarán caro. ¡El golpe avisa!
Vinicio, Pelegrín y Euri
¿Con qué autoridad Euri Cabral dice que Solain Pié –haitiana que falsificó un acta de nacimiento para hacerse dominicana y que lleva a cabo una campaña de difamación mundial acusándonos de racistas y anti-haitianos– tiene más méritos y ha hecho más por este país que Pelegrín y Vinicio Castillo Semán? Pelegrín es el mejor diputado de la Cámara. ¿Cuánto ha ganado en su profesión de economista don Euri, que es millonario? Le invito a que exhiba un solo papel que inculpe a sus calumniados, los Castillo. Esperamos…
P.D: De qué ‘barrilito’ habla Orlandito, si repite Fermín, diputado ausente de las sesiones (RD$9 millones) y lo premian con su hija de vice-alcaldesa. ¿Vergüenza? ¡Verde y en boca de un burro!